texto de la presentación de SISTEMAS DE INTERPRETACIÓN DEL MUNDO por Isaki Lacuesta el 27 de junio de 2003 en el bar Elèctric de Barcelona

Soy un lector al que, como a tantos otros, le gusta comenzar los periódicos por el final y los libros por el principio. Por esta razón, leí íntegramente las cuarenta y cinco páginas del libro ýSistemas de interpretación del mundoţ antes de llegar al último capítulo, titulado ýInterpretación del mundo por la manera de leer este libroţ. En este capítulo  pude leer lo siguiente: ýEste libro ofrece al lector diversos sistemas de interpretación del mundo. Su lectura es un acto libre que no se puede interpretarţ. Está claro que si Nubla hubiera escrito un periódico en lugar de un libro, yo hubiera comenzado justo leyendo esta frase, y no me hubiera planteado ni un segundo la posibilidad de escribir todo un sistema de interpretación de las formas de lectura de este libro. Pero para cuando llegué a la advertencia de Nubla ya era demasiado tarde, y el siguiente texto ya estaba terminado. Espero que, de todos modos y pese a lo que diga Nubla, os pueda ser de alguna utilidad.

SISTEMA DE INTERPRETACIÓN DE UN LIBRO DE VÍCTOR NUBLA.

Los libros de Víctor Nubla, y en concreto ýSistemas de interpretación del mundoţ, pueden leerse de infinitas maneras. Sobre todo, porque nadie sabe qué diablos es lo que quiso expresar ni cuáles eran sus verdaderas intenciones. He podido comprobar que nadie sabe en qué estantería guardar los libros de Nubla, ni si ponerlos todos juntos o por separado. Lo siguiente es un intento de sistematizar por géneros esta confusión.

´ ýSistemas de interpretación del mundo (a partir del primer elemento sólido fiable)ţ puede leerse como un ensayo científico. Esto probaría que ni siquiera Nubla ha conseguido huir de ese hábito tan arraigado entre los músicos que es ensayar.
´ Como un libro de mecánica. Este sistema será el más frecuente en los lectores que conozan el título de aquel otro libro de Nubla llamado ýTratado sobre los frenosţ.
´ Como una novela. Decía Miguel de Unamuno que él no escribía novelas, sino ýnivolasţ. Siguiendo esta línea, lo que escribe Nubla probablemente no sean novelas ni nivolas, sino ýnublinasţ. Es decir: un ámbito nebuloso e impreciso, por cuyos vericuteos debemos orientarnos a tientas. Si vais a leer este libro como una novela, espero que me perdonéis haber empezado revelándoos el final.
´ Como un libro de cocina. Este sistema de interpretación es el que se le impondrá a cualquier lector que haya descubierto a Nubla por su libro culinario ýCinc receptes per a fetge de rapţ. Este lector se sentirá a sus anchas con capítulos como el sexto: ýCenar, café, té, y fumar mientras se interpreta el mundo mediante el poso del café en el fondo de una taza de téţ. El problema es que el resto del libro (ýLluvia sobre sequía, agua sobre sed, abundancia sobre pobreza, leche sobre picante...ţ) puede ocasionarle serios trastornos digestivos.
´ Como un tratado mágico:
A. para leer el futuro. Los amantes de la quiromancia pueden usar el libro como oráculo, abriendo al azar sus páginas para hallar así las claves de su porvenir. Es una alternativa rápida al poso del café en una taza de té, y sirve para tomar el rabo del destino por los cuernos. Los escritores vanguardistas como Nubla siempre han mirado hacia el futuro.
B. para leer el pasado. Si miramos por el retrovisor, nos encontramos con que ýSistemasţ entronca directamente con la tradición medieval, con los compendios del saber de la época y las interpretaciones que de éste hicieron autores como Casiodoro e  Isidoro de Sevilla. Los escritores clásicos como Nubla siempre han mirado hacia el pasado.

´ Como un libro de medicina. A medio camino de los tratados mágicos y de las colecciones de recetas, encontramos los libros del mítico N. Capo. Director del Instituto de Trofoterapia de Barcelona, promotor del naturismo, Capo publicó durante el franquismo títulos tan heterodoxos como ýCuando estés enfermo cúrate por el crudivorismoţ, ýSífilis y luesţ [ýuna buena ensalada de cebolla bien cortada fina, aliñada con un poco de aceite, apio y zumo de limón y aceitunas es muy recomendable para el caso de sífilisţ], ý¿Era Jesús vegetariano?ţ, ýBenditas y malditas son a la vez las enfermedadesţ, ýLos espárragosţ, ýCuraos por el limón y la naranjaţ, ýLa cebolla y el cáncerţ, ýTrofología práctica y trofoterapiaţ y ýComo ver bien sin lentes (Leer este libro con el tercer ojo es volver a nacer)ţ. Durante varios años, Capo se instaló en la Travessera de Gracia, a pocas travesías de este Bar Elèctric en el que hoy presentamos el libro de Nubla. Todo esto me lleva a pensar que Capo (¿una inversión especular de Opac?) es el verdadero precursor de esta vanguardia gracienca que ahora encabeza Nubla.
´ Como un poema. Esta interpretación es peligrosa, porque se subdivide en múltiples acepciones (ej: ýLa cara de Aznar era todo un poemaţ).
´ Como un pentagrama. Pese al evidente cortocircuito mental que esta disposición provoca en mis estanterías, confieso que al final yo he optado por guardar los libros de Nubla junto a los ensayos sobre música y las biografías de cantantes y compositores. Existe una amplia tradición de músicos escritores y de escritores músicos que trasciende con mucho el ámbito de los cantautores. Pensamos, sin ir más lejos, en esos dos parientes de Nubla que son Raymound Roussell y Erik Satie. Cuando recordamos aquellos cuentos que Satie deslizaba entre las líneas del pentagrama, nos preguntamos si los párrafos más oscuros de los libros de Nubla no serán partituras traducidas a texto escrito mediante alguna rara modalidad de la máquina Enigma. Esto también nos lleva a pensar en el claustro de la catedral de Girona, donde las esculturas de los capiteles esconden el código secreto de una composición que los frailes cantaban dando infinitas vueltas en torno al patio. ¿Podemos leer ýSistemas de interpretación...ţ como una plegaria, como una  transcripción del Método de Composición Objetiva inventado por Nubla? ¿Puede la correspondencia exacta del sonido MCO esconderse en un juego de palabras? Francis Picabia tenía la costumbre de referirse a Erik Satie como Satirique. A Nubla yo también le he visto siempre como un autor satírico.
´ Como un chiste. No acabo de estar seguro de si Nubla pretende hacernos reír con sus libros, o todo lo contrario, pero me arriesgaré a decir que yo me troncho cada vez que los leo. Quizás por eso aún no he conseguido nunca cocinar el hígado de rape como es debido.
´ Como un libro de autoayuda. Ésta es sin duda la primera opción que Nubla debería tener en cuenta a la hora de ofrecer el volumen a los libreros, y la única posibilidad de convertirlo algún día en un best-seller.
´ Como una nota a pie de página. De esta forma, Nubla eliminaría de entrada a los lectores que sistemáticamente se saltan las notas a pie de página. Como contrapartida, encontraría un público idóneo y fiel en quienes no leen otra cosa que estas notas, entre los convencidos de que la sabiduría verdadera se esconde siempre al margen y entre los rincones. Lo contrario de un amante de la quiromancia no es un escéptico, sino un lector de pies.
´ Como un epílogo. Al cual ya no habría nada que añadir.
´ Como un prólogo. En ese caso, el verdadero libro serían estas notas. Esto, además, implicaría la necesidad de leerlo como si fuera un periódico.
´ Como un periódico. Es decir, empezando justo por el final para acabar aquí. En este caso, insisto que todo lo anterior quedaría invalidado, porque desde el principio hubiéramos sabido que no tenía ningún sentido interpretar ýSistemas de interpretación...ţ. De todos modos, puesto que está comprobado que nunca podemos creernos nada de lo que dicen los periódicos, quizás convenga preguntarse si todo lo escrito en este libro no será mentira, igual que las noticias, por lo que su lectura pasaría a ser ýun acto libre que sí se puede interpretarţ.
´ Como una rayuela. Llegados a este punto de desorientación extrema, invito al lector a que tome este libro como si fuera uno de aquellos volúmenes interactivos, estilo ýEscoge tu propia aventuraţ, y pase directamente al capítulo III: la ýInterpretación del mundo por la diferencia entre lo que nos dicen y su relación con lo que esperan que comprendamosţ. Posiblemente sea justo en esta diferencia donde se encuentre el terreno de juego más fértil y habitual de Nubla, la página en blanco sobre la que ha ido a escribir y componer algunas de sus mejores líneas.

Ya lo dijo Capo: lean este libro con el tercer ojo y volverán a nacer.

Isaki Lacuesta

 

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